La inteligencia emocional y su importancia en el ámbito laboral

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La forma de relacionarnos con los demás hace mella, no solo en el ámbito personal, sino también en el ámbito laboral. Y es que para que una empresa salga hacia adelante y tenga éxito se deben fraguar unas relaciones personales fuertes y estables.
 
A diario en el trabajo nos relacionamos con compañeros, jefes, clientes, proveedores… y son estas relaciones las que hacen prosperar a un negocio. Por eso cada vez las empresas buscan a más empleados capaces de plasmar en sus relaciones laborales la inteligencia emocional.
 
La inteligencia emocional en el trabajo
Cada vez son más las empresas que demandan trabajadores con dotes visibles de inteligencia emocional, ya que se han dado cuenta que el centro de toda organización son las personas, y para que la empresa funcione se debe tratar bien a éstas. Pero, ¿qué es la inteligencia emocional aplicada al trabajo?
 
La inteligencia emocional es la capacidad de manejar nuestros sentimientos propios y los de los demás de manera positiva y en beneficio de todos. Esto en el trabajo se podría aplicar a la capacidad de entender al resto de empleados, motivarlos para fomentar su productividad y saber leer sus necesidades laborales.
 
 
La inteligencia emocional, si bien una parte es innata, se puede aprender y desarrollar a lo largo de la vida. Para poder mejorarla hay que hacer hincapié en cinco áreas diferentes:
 
  • Se debe empezar por el autoconocimiento. Saber cómo somos de manera interna en profundidad nos ayuda a conocer nuestras habilidades y nuestros puntos débiles en el trabajo. Esto nos ayuda a mejorar laboralmente, esforzándonos cada vez más en conseguir paliar nuestras necesidades y dejar asesorarnos en materias que no dominamos del todo. Y es que, el primer paso para ayudar al resto es conocernos nosotros mismos.
  • La autorregulación hace referencia a la capacidad de saber manejar nuestros sentimientos en el trabajo. Gracias a esta práctica podemos saber aprovechar los sentimientos que nos afectan en el trabajo y saber cuándo no hay que dejarse llevar por ellos, todo en pro de mejorar el ambiente laboral.
  • La motivación es clave, tanto en el plano individual como de equipo. Una persona que sabe motivar al resto ayuda a sacar lo mejor de los mismos.
  • Para que las relaciones laborales se efectúen de manera correcta se debe practicar la empatía, es decir, ponerse en el lugar del otro. Esto ayuda a mejorar la relación entre los trabajadores y a conseguir, así, un mejor ambiente de trabajo.
  • Y por último, pero no por ello menos importante, hay que cultivar las habilidades sociales, el cómo nos relacionamos con los demás, ya que las relaciones con el resto de las personas es la base de cualquier relación laboral.

Estas cinco áreas conforman lo que se conoce como inteligencia emocional, cinco cualidades que cada vez son más demandadas en las empresas para que éstas puedan mejorar gracias a un esfuerzo interno por cohesionar la plantilla y hacer que ésta sea más productiva.