Terapia con perros en los centros de mayores

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Muchos ya se han sumado a la medida de practicar una saludable terapia con perros en los centros de mayores por sus innumerables beneficios. Varios estudios en los últimos años han demostrado la eficacia que puede tener la presencia de una mascota en muchos aspectos, sobre todo para aquellos que se sienten solos o les falta la afectividad de sus seres queridos, como las personas mayores en estos centros.
 
Motivos por los que hacer terapia con perros con los mayores
 
Generalmente, el contacto con los perros aporta beneficios emocionales para la salud de las personas mayores. Los perros que se utilizan son sanos y están entrenados para poder llevar a cabo esta terapia. En manos de los terapeutas expertos que realizan las intervenciones, los perros se convierten en el canal que apoya la tarea socioeducativa y psicosocial del profesional.
 
Especialmente en los centros de mayores, los ancianos suelen sentir que no son queridos, tienen problemas de comunicación social, carencia afectiva, así como problemas de salud. Por tanto, las terapias con perros, suponen, principalmente, un cambio en la rutina de los mayores, un estímulo cognitivo y emocional e implican un refuerzo positivo que ayuda a mejorar su calidad de vida.
 
Beneficios de las terapias con perros
Aunque existen diversas modalidades de programas según la organización con la que colabore el centro, en todas ellas obtenemos los siguientes beneficios:
 
  • Reducción del estrés y disminución de la presión arterial.
  • Mejora del estado de ánimo y del buen humor: Ayudando a mejorar la depresión.
  • Crea un entorno rico en estímulos que propicie el razonamiento y la agilidad mental.
  • Activación de la memoria: Le puede traer viejos recuerdos familiares.
  • Mejora el área socio-afectiva, lo cual incrementa también la autoestima, tan importante para el envejecimiento.
  • Fomento de la actividad física: Ya que la terapia con perros supone una buena ocasión para jugar. Ello también implica una mejora en el desarrollo motor.
  • Preserva su autonomía: Aumenta el sentimiento de responsabilidad hacia el animal.
  • Menor uso de medicinas, como consecuencia de los buenos resultados de todo lo anterior.